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Lentamente se va
extendiendo el uso del yeso como fertilizante orgánico
para el campo. La necesidad de este método, surge
especialmente después de la generalización de la siembra
directa, que si bien es un método convencionalista que
trae beneficios en el suelo, le quita la posibilidad de
mineralizarse naturalmente.
Frente a esto se elaboró
un producto que reúne condiciones ventajosas por su
economía y por tratarse de un elemento totalmente
natural.
Este producto, el yeso
agrícola, es aconsejado por especialistas de la talla
del Dr. Bahill Jarsun, quien fue coordinador en el INTA
de la elaboración de las cartas de suelo de la
provincia, un trabajo impecable que muestra las
características de cada campo del territorio cordobés.
La empresa Arturo Borsero,
ante la consulta de los productores los asesoran en
función de las cartas de suelo, además de acompañarlo al
campo para realizar los análisis correspondientes para
determinar las necesidades específicas que tiene.
Ya conocidas las demandas
de tierra del productor, comercializan el fertilizante
orgánico haciendo todos los controles para que el
producto sea el ideal.
Como no todos los
productos que se comercializan reúnen las condiciones de
calidad, la empresa, con personal especializado en el
equipo de trabajo, da garantías a los productores, que
ven incrementados sus rindes.
En cuanto a las ventajas
que brinda este producto, el Dr. Jarsun menciona que los
componentes del yeso (azufre y calcio) son buenos para
todas las tierras en las que se aplica siembra directa,
ya que le brinda los minerales que antes le proveía el
movimiento de la labranza.
Es recomendable para
zonas bajas y altas en salinidad, porque estos minerales
permiten desplazar al sodio y convertir el campo en más
productivo.
Se ha comprobado que la
utilización de este fertilizante mejora el rinde de la
soja entre tres y cinco quintales por hectárea. También
en pasturas se observaron mejoras en los rindes.
Es utilizado para varias
funciones: como fertilizante, aportando los macro
nutrientes primarios como nitrógeno, fósforo, potasio y
azufre, entre otros; como enmienda calcárea, para los
campos bajos con problemas de salinidad o alcalinidad
sódica. Y para mejorar el drenaje interno del suelo,
debido a que la aplicación del yeso mejora la absorción
y disponibilidad del agua útil para los cultivos. |